Como ya os he comentado en otras entradas, en el colegio estamos haciendo guarderías.Pues bien, ayer me toco a mi junto con otras tres personas.
Bueno, yo me imaginaba que iba a ser fácil, pero yo ya no me acordaba de lo plasta que era cuando tenía su edad; por otra parte me imaginaba que iban a haber ido muchos menos niños, y encima me tocó de los de 2º ciclo de primaria.
La guardería empezaba sobre las cinco de la tarde, a si que había que darse prisa para llegar, porque nuestra clase justo a en punto; conseguimos llegar bien gracias a la ayuda del profesor y a lo deprisa que fuimos.
Llegamos bien de tiempo pero ya había muchos padres en la puerta y tuvimos que colocarlo todo deprisa y pasar a los niños corriendo ( menos mal que se obtó por pagar después, porque si no más de uno se habría ido sin pagar.
Cuando se fueron los padres intentamos lograr un poco de orden pero era casi imposible, lo que allí había era un caos.Que si dos o tres pegándose por allí, que si uno llorando por el otro lado, que si uno fisgando por las cosas del profe.Lo bueno es que todos los niños menos dos o tres tenía la edad.
Cuándo acabamos de ordenar las cosas las dijimos que si querían ver una peli de dibujos y claro, no iban a decir que no, a si que les pusimos la peli; el momento en el que se puso la peli fue mágico, a los dos segundo casi todos los niños que quedaron embobados.Muchas personas nos pidieron plasti o pintar, pero con la peli no hacían mucho caso a esas cosas, había varios niños con la "plasti" en la mano y con la forma de figuras echa ya, que sin darse cuenta las estaban deformando, tendríais que haber visto la cara de esos niños super empanados.
Aún con la tele, los más pequeños como una niña de 2 años no paraban de llorar, menos mal que con mis dotes pude hacer que la pequeña parase, si es que yo valgo para eso.
A la media hora los efectos de la peli pasaron para algunos y había más gente que quería plasti o pintar, los niños parecían fotocopiadoras, no paraban de pedirnos papeles, menos mal que eramos cuatro y nos repartíamos el trabajo; yo me encargaba de cuidar a los que pintaban, Arturo se encargaba de darle el bocata a la niña de dos años y de acompañar al baño a la gente, Alex y Gonzalo se encargaban de los de la plasti y la peli.
Después de un rato todos tenían algo que hacer y estaban más tranquilos, aunque había que tener cuidado porque había algunos burros que se comían las pinturas y otros que les daba por pisar la plastelina o por tirarla al techo.
Respecto al dinero, la mayoría ni preguntaba por el precio, ya lo traían memorizado de su casa con tal de no preguntar y cuándo preguntaban y les decía dos euros más la voluntad alguno incluso se reía.La verdad es que la gente no da mucho dinero, de los 19 niños solo cuatro personas nos dieron más dinero y una nos dió 20 céntimos ( bueno, algo es algo ).