Hola de nuevo. Ya hacía tiempo que no escribía en el blog, pero todo tiene su explicación. La explicación más razonable que se me ocurre es que no he escrito por dos razones:
- La primera razón es porque en las vacaciones no había que escribir aquí obligatoria mente, debido a que nuestro ajetreado profesor nos a dado un descanso por navidad.
- La segunda es, que aunque no tengamos la necesidad de escribir, yo tampoco he podido. He estado tan ocupado con el puñetero libro de "la ciudad y los perros" y el restro de trabajos y recuperaciones, que si hubiera querido escribir lo habría tenido que hacer mientras me comía las uvas.
Bueno al grano, os voy ha hablar de mis vacaciones de navidad.
Estas vacaciones no han sido como yo me lo esperaba, yo pensaba que iba a tener algún rato libre, pero he estado tan ocupado que no he podido quedar un solo día. Solo los dos primeros días los tuve para hacer el vago, el resto me los tiré con el libro de lengua, los trabajos de F y Q, y estudiando para las recuperaciones.
Para, de lo peor de las vacaciones ha sido tener que leerme el libro de "la ciudad y los perros ". Dedique por lo menos seis días enteros a poder leerme el libro, y cuando por fin lo terminé me di cuenta de que estaba hecho un lío.
Por el resto de las navidades bastante bien, lo único es que este año hay uno menos en la familia.
En noche buena no me dejaron quedarme hasta muy tarde pero estuvimos con los juegos de mesa hasta las tres de la mañana.
Para la noche vieja estábamos más animados,y eramos más, sobre todo gente menuda.Nos juntamos cuatro primos y yo era el más mayor, así que.... os podéis hacer una idea.A la hora de las uvas nos sentamos en la mesa escuchando a José Mota, uno de los humoristas más grandes de España en el momento. Cuando empezaron a sonar las campanadas, a mi me parecían muy largas, pero cuando mi hermano se puso a mearse de la risa en frente mía y a hacer caras raras, me contagió la risa y me parecía que las campanadas iban mucho más rápidas. Al final, mis dos primos pequeños se negaron a tomar las uvas, mi hermano se quedó con más de la mitad en el plato y yo me las terminé a tiempo con mucha dificultad.
Después de la cena incité un poco a mis primos para que la montaran un poco y mi abuelo acabó histérico.
Al final mis primos se relajaron y sobre las cuatro nos volvimos a casa.
Pero para mi uno de los mejores días de año y casi el mejor de las vacaciones es el día de reyes.
Esa noche, no se que me pasó pero dormí fatal. Me desperté a cada hora de relog y me moría de ganas de que llegará el mañana.Esa mañana fue bonita, pero mi hermano me hizo poner la alarma a las 8:50 , y justo cuando me estaba entrando modorra resonó la alarma en mis tímpanos.
El salón estaba precioso lleno de regalos y yo creo que este año me han regalado más que ningún otro año.
Me regalaron muchas cosas cosas que pedí y otras que no.Cuando ya estaba terminando de abrir mis regalos pensé, bueno, no ha estado mal, pero no caí en que todavía quedaban cuatro casas más.
Cuando llegué a mi casa el 6, depues de ir a por los regalos en las otras casas ya estaba un poco cansado y entonces recordé que tenía que acabar la maleta, al día siguiente me iba de viaje de esquí a Francia.
El día siguiente me desperté un poco cansado, pero me reconfortó saber me iba al esperado viaje.....Pero eso ya forma parte de otra entrada.
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